Sabiduria

Ayer leí un titular y un párrafo de apertura sobre la diferencia entre centrarse en los “resultados” de nuestras experiencias en vez de en las “causas”. Aunque no pude leer el resto del artículo, ni tomar nota de la fuente de donde surgieron las ideas, fue suficiente para reconocer la profunda importancia de estos dos enfoques.

Está muy claro que nosotros, como simples mortales, nos centramos casi exclusivamente en los “resultados”. Alguien nos insulta y nuestro enfoque recae en la emoción (este es el “resultado” del insulto) de, por ejemplo, indignación o resentimiento. Cuando nuestra pareja nos abandona experimentamos pena profunda o quizás un sentido de traición. Incluso cuando experimentamos algo positivo, como el éxito en un examen, nos enfocamos en la emoción resultante de, por ejemplo, orgullo o alegría.

En otras palabras, es el poder de nuestra respuesta emocional, el “resultado” de la “experiencia” (ya sea positiva o negativa) que tome todo nuestra atención. ¿La consecuencia? Vivimos una constante montaña rusa donde entregamos todo el control al capricho de estas emociones impredecibles y desestabilizadoras, centrando toda nuestra atención en factores externos que creemos que están causando nuestra felicidad o sufrimiento.

Pero más allá de la ignorancia vive la mente del “bodhisattva” (una persona de sabiduría infinita) donde el foco de todas nuestras experiencias no son las emociones “resultantes” sino las “causas” de esas mismas experiencias, es decir, el karma (expresado de una forma sencilla – “causa” y efecto “). En otras palabras, cuando el bodhisattva experimenta algo doloroso o “desafortunado”, en lugar de caer en la trampa de una respuesta emocional, se centrará en la “causa”, es decir, alguna acción, pensamiento o palabra que haya perpetrado en el pasado y que ha sembrado la semilla de la experiencia.

Todo lo positivo que experimentamos surge de hechos, palabras o pensamientos positivos / éticos que hemos emprendido en el pasado. No tiene nada que ver con la “fortuna”, que podría conducir a una respuesta emocional de, digamos, “excitación vertiginosa”. En cambio, al centrarnos en las “causas”, es decir, nuestras propias acciones positivas en el pasado, etc., podemos experimentar la serenidad y gozo duradero que surge de una respuesta basada en la “sabiduría”. De la misma manera, cuando experimentamos algo desagradable, en lugar de permitir que surjan emociones negativas destructivas, nuestro enfoque debe recaer en el conocimiento de que nuestras propias acciones son la causa última y, si queremos cambiar las cosas, el poder de hacerlo esta exclusivamente dentro de nosotros, y lo que hacemos aquí y ahora! En otras palabras, ya no somos “víctimas” (positivas o negativas) de lo que sucede en la vida sino que somos los “creadores” de todo lo que vivimos y experimentamos.

No estoy diciendo que este cambio de enfoque sea fácil, ciertamente no es así ya que nuestra mente es una criatura de hábitos que tiene bajo la manga una plétora de respuestas emocionales bien practicadas a todas las cosas que suceden o nos pueden pasar!!

Pero es por eso que primero debemos reconocer el “sufrimiento” de estos “resultados” cuando dejamos nuestras vidas en manos de estas respuestas emocionales (es decir, un enfoque en “resultados”). Entonces tenemos que contemplar un análisis alternativo (basado en las “causas” subyacentes de nuestras experiencias – karma). Entonces necesitamos practicar la atención plena, una mente que supervisa y responde rápidamente para detener las respuestas emocionales que queremos controlar. Y finalmente necesitamos “determinación” para asegurarnos de que una y otra vez, aun cuando “caigamos” de nuevo en una respuesta basada en “resultados”, nos levantamos y practicamos la determinación que poco a poco con todo seguridad librara nuestra mente de estas respuestas habituales poco útiles. De esta manera, con tiempo y paciencia, comenzaremos a reemplazar los viejos hábitos por otros nuevos basados ​​en la sabiduría que sabe que todo que existe es un “surgimiento dependiente”.

Para ver la version de este articulo en Ingles haz “click” aqui – Results or Causes – Where lies the Mind of Wisdom?


Este artículo contiene mis humildes opiniones y pensamientos y no debe confundirse con la sabiduría de mi maestro, el venerable Gueshe Tsering Palden, o cualquier otro maestro o gurú budista plenamente calificado. Mi único objetivo al escribir este Blog es intentar adiestrar mi mente en el camino del Buda y si al hacerlo puedo beneficiar a otros, dedico todos los méritos para aliviar el sufrimiento de todos los seres.

Nota: Cualquier error en este texto es totalmente atribuible a mí, y solo a mí, y nunca debe ser atribuible a las enseñanzas perfectas de Dharma. Me disculpo sinceramente por cualquier error.

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