Acceptance

“Aceptación” es un término muy importante, cuando queremos profundizar en el funcionamiento de la mente (tratando de encontrar la paz interior y la felicidad), y uno que me impacto durante un breve retiro de la Madre Tara el pasado fin de semana. Durante la visualización, había una frase que decía lo siguiente:

“Tara te mira a ti y a todos los seres, con absoluta aceptación y compasión”

Al hacer la visualización, el verdadero poder del término “aceptación”, en esta forma puramente incondicional, me fue transmitido y generó un sentido de profunda paz interior. Tara me estaba mirando con ojos de completa e incondicional aceptación, sin siquiera el más mínimo sentido de juicio y, sobre todo, esta aceptación provenía de un fondo de sabiduría suprema. Tara, con su mente búdica de máxima sabiduría, entendiendo completamente la realidad de todos los fenómenos y todo lo que es, pasado, presente y futuro, aceptándome plenamente por quién y qué soy, con todas mis fallas y oscurecimientos mentales – en pleno conocimiento de todo lo que he hecho, estoy haciendo o haré (con cuerpo, habla y mente)!

La “aceptación” adquirió un nuevo significado y, si bien era tentador pensar qué maravilloso sería si todos pudieran mirarme así, traté de imaginar cómo sería si “yo” pudiera mirar el mundo, y todos los seres, con los mismos ojos de “aceptación”!

Sabía que no tendría sentido caer en la trampa de “desear o esperar que otros” me mirasen como Tara, ya que cualquier paz verdadera debía venir desde adentro y no desde lo que otros dicen o hacen! No, lo que tenía que hacer era mirar el mundo como si tuviera la mente de la Madre Tara: ¡aceptando plenamente, compasivo y sabio!

No es una “aceptación” que está teñida de resignación, juicio o alguna “condición”, más bien una aceptación 100% incondicional de “lo que es / esta”. Ver cosas y personas con ojos que simplemente ven los fenómenos como “son”, sin etiqueta adicional. “Ella es”, “ellos son” y no más! No es necesario agregar una etiqueta: “bueno”, “malo”, “agradable”, “horrible”, etc. ¡Simplemente aceptando completamente, la persona, los fenómenos, el momento presente, incondicionalmente, con la mente de máxima sabiduría y compasión!

No es fácil, lo sé, pero debemos esforzarnos por ponerlo en práctica con firme determinación, sin importar cuántas veces nos equivoquemos, tal como se nos enseña en La Reina de las Plegarias (también conocido como la Aspiración de Samantabhadra) o por el erudito indio Shantideva en El Camino del Bodhisattva. La mente es una criatura de hábito y se necesita una gran determinación y esfuerzo para cambiar la forma en que percibimos el mundo. Desde tiempos inmemoriales, hemos estado enseñando a la mente a juzgar, a condicionar para encontrar todo tipo de formas de proteger el “yo”, cuando en realidad necesitamos comprender la no existencia del “yo” y abrirnos a nosotros mismos a “la aceptación “!

¡La aceptación de todos los seres, incluyéndonos a nosotros mismos, y la aceptación de todos los fenómenos como resultados de la infalibilidad de causa y efecto. Así veremos que “todo es como debe ser” dadas las causas y condiciones del momento presente!


Este artículo contiene mis humildes opiniones y pensamientos y no debe confundirse con la sabiduría de mi maestro, el venerable Gueshe Tsering Palden, o cualquier otro maestro o gurú budista plenamente calificado. Mi único objetivo al escribir este Blog es intentar adiestrar mi mente en el camino del Buda y si al hacerlo puedo beneficiar a otros, dedico todos los méritos para aliviar el sufrimiento de todos los seres.

Nota: Cualquier error en este texto es totalmente atribuible a mí, y solo a mí, y nunca debe ser atribuible a las enseñanzas perfectas de Dharma. Me disculpo sinceramente por cualquier error.

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